Hoy las palabras brotan de tu piel como una ráfaga
de luz. Vigorosas, exuberantes,
vibrantes. Estas hecha un resplandeciente sol, irradiando agitadas primaveras.
Estas hecha una revolución, bateando esas pestañas como el vuelo de un colibrí.
Con cada paso que trazas por el campo, alimentas a la fauna del fruto que
madura en tus sonrisas, y con cada gota que escapa de tu cuerpo, aceleras a la
flora quien te envidia por tu aroma. ¿Y quien no lo haría? Con aquellos pequeños
ojos ves más allá de todo hombre, con aquellos cabellos proclamas tu
indomabilidad.
¿Acaso será un nuevo amor lo que te tiene así? Ay
niña mía, las coletas que llevabas bien atadas se han perdido en el camino y
mientras saltas cada vez más y más alto,
yo te observo anonadado y pequeño desde aquí abajo.
«Sólo una primavera más», imploro al sujetar tu
mano. Pero tu barco de vela ya te aleja de mí marea adentro. No detienes esas
risas tan vivas y melódicas por nada del mundo, y yo deseo con todo mi ser que
nunca lo hagas, bonita mía.
La primera frase ya me ha enamorado, me lo he imaginado de manera muy nítida. ¡Me gusta mucho como escribes! :)
ResponderEliminarSimplemente precioso^^. Me encanta esa chica,parece hecha de luz. Un abrazo fuerte.
ResponderEliminarSencillamente precioso y ligero. Me encanta.
ResponderEliminar